El Desarrollo Sostenible y el Espritu Humano
Ro de Janeiro, Brasil
junio de 1992
Por encima de cuestiones tcnicas y polticas como los lmites que han de fijarse a los gases que producen el efecto invernadero, la forma de promover un desarrollo sostenible y quin ha de pagar por ello, la cuestin fundamental que enfrenta la comunidad mundial es sta: Puede la humanidad, con sus arraigadas esquemas de conflicto, intereses egostas y falta de previsin, comprometerse a una cooperacin bien orientada y una planificacin de largo alcance a escala global?
Las decisiones de la Cumbre para la Tierra destacaron tanto la complejidad como la interdependencia de los problemas que enfrenta la humanidad. Ninguno de estos problemas - las debilitantes desigualdades en el desarrollo, las amenazas apocalpticas del calentamiento de la atmsfera y la reduccin de la capa de ozono, la opresin de las mujeres, el abandono de nios y pueblos marginados, por nombrar algunos - puede ser abordado en forma realista sin considerar todos los dems. Ninguno puede ser abordado plenamente sin una medida de cooperacin y coordinacin en todos los niveles que supere con creces todo cuanto haya experimentado colectivamente la humanidad.
Sin embargo, la posibilidad de tal cooperacin es arruinada por la degradacin generalizada del carcter humano. Aunque no son comnmente debatidos en relacin con los desafos del medio ambiente y el desarrollo, hay actualmente en el mundo ciertas tendencias - entre las que se cuentan la muy difundida falta de disciplina moral, la glorificacin de la avaricia y la acumulacin de riquezas, el creciente colapso de la familia y la comunidad, el aumento de la delincuencia y el desorden, el dominio del racismo y la intolerancia y la prioridad que se da a los intereses nacionales por encima del bienestar de la humanidad - todas las cuales destruyen la confianza y la credibilidad, que constituyen la base de la colaboracin.
La inversin de estas tendencias destructivas es esencial para el establecimiento de la unidad y la cooperacin. Esta inversin requerir una profunda comprensin de la naturaleza humana. Pues, si bien la economa, la poltica, la sociologa y la ciencia ofrecen importantes herramientas para abordar las crisis interdependientes que enfrenta la humanidad, una verdadera resolucin del peligroso estado de las cosas en el mundo slo podr lograrse cuando sea tomada en consideracin la dimensin espiritual de la naturaleza humana y el corazn humano sea transformado.
Aunque hay aspectos msticos que no son fcilmente explicables, la dimensin espiritual de la naturaleza humana puede ser comprendida, en trminos prcticos, como la fuente de cualidades que transcienden el estrecho inters personal. Tales cualidades incluyen el amor, la compasin, la tolerancia, la confiabilidad, la valenta, la humildad, la cooperacin y la disposicin al sacrificio en aras del bien comn: cualidades propias de una ciudadana esclarecida, capaz de construir una civilizacin del mundo unificado.
Los cambios profundos y de largo alcance, la unidad y cooperacin sin precedente, requeridos para reorientar el mundo hacia un futuro justo y sostenible respecto del medio ambiente, slo sern posibles tocando el espritu humano, apelando a los valores universales que son los nicos que pueden hacer que las personas y los pueblos acten en concordancia con los intereses de largo plazo del planeta y de la humanidad como un todo. Una vez que sea utilizada, esta poderosa y dinmica fuente de motivacin individual y colectiva liberar un espritu tan profundo y benfico entre los pueblos de la tierra, que no habr poder que resista su fuerza unificadora.
La verdad espiritual fundamental de nuestra poca es la unicidad de la humanidad. La aceptacin universal de este principio - con sus efectos en la justicia econmica y social, la participacin universal en la toma de decisiones sin antagonismo, la paz y seguridad colectiva, la igualdad de los sexos y la educacin universal - har posible la reorganizacin y administracin del mundo como un solo pas, el hogar del gnero humano.
Ms que cien aos atrs, Bahá'íu'llh desafi a los gobernantes y pueblos de la tierra a hacer que su visin abarcara el mundo: "No debe enorgullecerse quien ama su propio pas, sino ms bien quien ama el mundo entero."La respuesta a este desafo est pendiente.
BIC Document #93-0401S